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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Pausa para el relax: The Beauty Cave

En ocasiones necesitamos soltar la aguja y relajarnos: dejar la mente en blanco, aflojar el cuerpo, calmar los nervios... ¿Cuántos de vosotros no habéis pensado alguna vez que se pare el mundo que yo me bajo? Pues Con mi Aguja en las Nubes ha conocido el lugar perfecto para apearse: The Beauty Cave.

Detrás de TBC se encuentran Raquel y Mark, una pareja de entusiastas de la moda, la cosmética y la tecnología que han volcado toda su creatividad en este proyecto. Ubicado en una cueva del Madrid de los Austrias, TBC es un lugar diferente y único, decorado cuidando hasta el último detalle.

Imágenes tomadas de www.thebeautycave.com



No esperes los buenos tiempos para ser feliz. Sencillamente, sé feliz y los buenos tiempos vendrán.


En The Beauty Cave encontraréis una amplia gama de servicios pensados especialmente para cuidaros por muy poco dinero, sin descuidar por ello un trato cercano y personal, que marca la diferencia con cualquier otro centro de belleza. Entre los tratamientos que ofrecen se encuentran diferentes tipos de masajes y spas, velo de colágeno, talleres de maquillaje personalizados, asesoría de estilo, complementos y tendencias, y gimnasia facial.



Además, Raquel y Mark ofrecen una serie de talleres gratuitos, enfocados al aprendizaje, en los cuales está incluido todo el material. Así que, si sois 4 ó más personas y queréis disfrutar de una tarde divertida, pedid cita previa para el taller de manos, BeautyCoach, maquillaje o tuppersex Platanomelon.


En su espacio también hay cabida para showrooms de moda y complementos. De forma permanente, hay una colección de moda "second hand" y de joyería de la firma alemana Pippa & Jean. Y, de forma esporádica, también colaboran con jóvenes diseñadores y varias marcas de moda reconocidas.

 

Con mi Aguja en las Nubes alcanzó el séptimo cielo gracias a un masaje facial realizado por Raquel con todo el mimo del mundo. Tras explicarme, de forma sencilla, todo el proceso, comenzó a limpiar la piel del rostro, cuello y escote con productos de primera calidad, aderezando todo el proceso con un aceite ayurvédico para equilibrar todos los chacras. Tras la limpieza comenzó el masaje en sí, lleno de delicadeza, con pases suaves, siendo un tratamiento genial para el cutis (es súper hidratante) y el estrés.

Desde aquí os animo a que os lancéis y vayáis a The Beauty Cave. Sólo por conocer a Raquel y Mark ya merece la pena. Y cuando probéis sus tratamientos ya no habrá marcha atrás: ¡Repetiréis!

TBC os espera con las puertas abiertas en la calle Conde de Lemos, 5, en Madrid, muy cerca de la Plaza Mayor y de Ópera, más céntrico imposible. Además, podéis encontrarles en las redes sociales, en Bucmi y en Wannaplan.



Y para que comencéis a relajaros pensando en vuestra próxima cita en TBC, os dejo con este vídeo. Gracias por estar ahí, lectores.


sábado, 23 de mayo de 2015

Cocomarket, un evento dedicado al consumo responsable.


Este fin de semana no os podéis perder la iniciativa de El Hervidero de ideas, Cocomarket, que va ya por su VII edición. Se celebra durante todo el fin de semana en el Espacio Ciento y Pico, en la calle Velarde, 14, de Madrid.
 
Con mi Aguja en las Nubes está más ecologista que nunca esta semana ya que de Recycling Market ha saltado a Cocomarket, un punto de encuentro entre creadores y consumidores responsables, fomentando el comercio local y el emprendimiento, la moda sostenible, el espíritu del "hazlo tú mismo" y la creatividad, que es la reina indiscutible de estos eventos.

Hoy he pasado por el market y os cuento lo que podéis encontrar allí. El primer stand que he visto ha sido el de Sylvia Parejo, Va de Cosas Bonitas. Sylvia es una enamorada del arte y la creatividad, y lo plasma diseñando y creando cosas bonitas. Además, Sylvia ha impartido un taller de animales 3D a partir de plantillas diseñadas por ella misma y con elementos reciclables y/o reciclados.
Al lado tenéis el puesto de Parafina Co. repleto de gafas de sol, bañadores, mochilas... Todo lo que podáis necesitar de cara a las escapadas que tengáis pensadas para este verano. Parafina Co. son unos apasionados de la naturaleza, que emplean en sus diseños materiales naturales, creando así moda sostenible. Para esta marca es muy importante mejorar la calidad de vida de las personas más desfavorecidas, por lo que dona parte de cada venta a proyectos humanitarios, sociales y educativos a través del Proyecto Social Parafina. Tenéis más información sobre su proyecto social aquí.


A continuación he visto las creaciones de Costurica, una emprendedora que hace que los hilos y las telas canten y bailen, convirtiéndose en bonitos bolsos, complementos y ropa. Tienen tienda física en Cáceres y, por supuesto, tienda online.
La ilustradora Naiara Zalbidea plasma sus diseños en todo tipo de superficies: bolsos, camisetas, tazas, chapas, carcasas de móvil... Sus diseños son, como ella misma los ha definido, un poco "galácticos". Pasen y vean.
En Cocomarket me he topado con una marca que ha calado en mí especialmente. Se trata de Dal Bhat, una empresa creada por dos hermanos en 2013 a partir de un viaje a Nepal. Cooperan con artesanos nepalíes, trayendo a España sus obras mediante un comercio ético, con valores, colaborando con el desarrollo de Nepal y dignificando el trabajo de sus habitantes. Sus artículos están realizados con materiales naturales como el algodón, el cáñamo, el cashmere o la lana. Os invito a que veáis sus originales camisetas, inspiradas en motivos típicos nepalíes, pero con una vuelta de tuerca. Además, Dal Bhat dona el 20% de sus ventas a la reconstrucción de Nepal, tenéis toda la información aquí.


Flamingo Marino se estrena con una pop-up en Cocomarket. En su stand vas a encontrar alpargatas que siguen las tendencias de la moda, muy cómodas y realizadas respetando al máximo el medio ambiente. Flamingo Marino trabajan con proveedores locales, supervisando la elaboración a mano de sus alpargatas.
La joyería vintage de El jardín de Mayla también ha estado presente en esta edición del market. Sus piezas están inspiradas en la campiña inglesa con aire "cottage": flores, mariposas, colores pastel... En diseños femeninos y sencillos. No os perdáis su gama de pendientes, anillos, colgantes, pulseras...



Las Valera de Byvalera ocupan un stand en el market con sus originales propuestas, creadas por estas 5 hermanas a las que también les une la afición por el diseño y la creatividad. Ya desde pequeñas nos apasionaba el mundo de la artesanía, el dibujo y las manualidades. Todos sus productos se realizan a mano, uno a uno, y a pequeña escala, empleando los mejores materiales. En Byvalera podréis encontrar mochilas, láminas, cuadros en 3D, bolsitos para niños, marcos para fotos, pulseras...

Y paseando por Cocomarket tendréis al alcance de la mano otros emprendedores y artesanos como Remake Lab, Selfpackging, Econicebaby... Y podemos verlos a todos mientras tomamos un refrigerio gracias a Cervecera Libre y las delicias de Sweet Sua.

Por cierto, en la planta baja hay una exposición de "Animales Reciclados" obra de Bu Paper, en la que hay obras realizados con cartón y papel reciclado.
 

Así que ya sabéis, tenéis hasta mañana para visitar la VII edición de Cocomarket y adquirir los productos que encontraréis en él, originales, sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. Be green, lectores míos. Y un poco de música para desear que, lo que queda de fin de semana, lo disfrutéis al máximo. Gracias por estar ahí, lectores.



sábado, 16 de mayo de 2015

Madrid se llena de chulapas y chulapos por San Isidro

Aprovechando la festividad de San Isidro salí a pasear por Madrid para conocer más de cerca las tradiciones de la ciudad que me ha acogido y poder retratar a algunos de los chulapos y chulapas que disfrutaron de las fiestas en Las Vistillas, La Latina o la Pradera de San Isidro, entre otros.

No debemos confundir esta vestimenta con el traje tradicional madrileño que es el goyesco. Este traje se puso de moda entre las clases altas madrileñas desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX. Se compone, en su vertiente femenina, de un corpiño ajustado con un gran escote y mangas largas y afaroladas en los hombros y ajustadas hasta la muñeca, de buena calidad, casi siempre de terciopelo. Lo completa una falda de vuelo sobre la que se colocaba un mandil. Tanto el corpiño como la falda están bordados ricamente. En cuanto a los hombres, llevan camisa blanca con fajín y pañuelo a juego. Lo completa una chaquetilla corta bordada y un pantalón ajustado que, a la altura de las rodillas, deja a la vista unas medias blancas. Ambos se colocan sobre el pelo la típica redecilla.

El traje de chulapo o chulapa era usado en el siglo XIX como atuendo diario de la población. A principios del siglo XX, gracias a la zarzuela, se convirtió en el vestuario típico de fiestas como San Isidro, la Verbena de la Paloma o la Almudena.



Las chulapas visten con una falda larga o vestido ceñido a la cintura hasta las caderas, con vuelo a partir de las rodillas. La blusa o la parte superior del vestido es ajustado, escotado y con mangas de farol. Este traje admite gran variedad de tonalidades, al contrario que el de chulapo. Un complemento imprescindible es al mantón de manila y, sobre el pelo, un pañuelo de seda blanco doblado en pico y atado bajo la barbilla bajo el que asoman los típicos claveles.



Los chulapos se engalanan con pantalones oscuros, camisa blanca con chaleco y chaqueta con vivos en negro. Se colocan un clavel en la solapa y un pañuelo blanco al cuello. Sobre la cabeza se colocan la parpusa, la gorra del chulapo.



En mi recorrido me crucé con varios chulapos y chulapas, los típicos puestos de barquillos y, por supuesto, con mucha gente bailando chotis.

Como no podía ser de otra manera hoy finalizo con un chotis. Y recordando que hace 20 años que nos dejó la gran Lola Flores, os dejo con una versión de "Madrid, Madrid, Madrid" que la faraona cantó junto al autor del mismo, Agustín Lara.