Este fin de semana se ha estrenado Star Wars: El Despertar de la Fuerza, y todos los fans de la saga esperamos ansiosos para verla. Y no os descubro nada si os digo que hay legiones de fans y, muchos de ellos, son tan frikis de las películas como de las agujas. Hoy os traigo algunos DIY que he encontrado en la red que harán que cojáis la aguja y la fuerza despierte en vosotros.
¿Os apetece ir a ver la película disfrazados como alguno de sus personajes? Aquí podéis encontrar un tutorial para haceros una capa Jedi. Aunque si sois más del lado oscuro, también tenéis un paso a paso para haceros un traje de Darth Vader.
Star Wars es una saga que no envejece, hasta los más pequeños pueden ser seguidores y seguro que estas marionetas de dedo hechas con fieltro les encantarán. Tenéis los tutoriales y patrones disponibles aquí.
The Idea Room
Si lo vuestro es el punto de cruz, tenéis al alcance de la mano diferentes patrones para hacer a Darth Vader junto a alguna de las frases más famosas de la película.
Dorkstitch
¿Y quién no ha pensado en tener las figuras de la saga en amigurumi? Porque Aguja las quiere todas. En este enlace podéis encontrar todos los patrones.
Handmadeables
Aunque no tiene nada que ver con las agujas, este Yoda de origami me ha robado el corazón, y seguro que a vosotros también. Jo Nakashima os da las instrucciones en su canal de Youtube.
Jo Nakashima
Con la Navidad llamando a la puerta, ¿qué tal unos copos de nieve diferentes? En ManMade tenéis todos los patrones en PDF gratuitos.
ManMade Diy
Y ahora que llega el frío, ¿qué os parece este gorro hecho a ganchillo de un stormtrooper?
Cherelle Thoughts
Para los peques de la casa las vacaciones de Navidad están a la vuelta de la esquina. Si queréis mantenerlos entretenidos un buen rato, este diy es muy sencillo para hacerlo juntos.
Hello, Wonderful
¿Habéis oído el dicho "Año Nuevo, vida nueva, almohadas nuevas"? Pues son súper fáciles de hacer con un stencil y un poco de paciencia.
All For the Boys
Con mi Aguja en las Nubes está haciendo un móvil para bebé en el que han caído algunas figuras de Star Wars. Podéis hacerlo vosotros mismos con fieltro y un poco de maña o comprarlo en Etsy.
Drops of Color
Y si se os dan bien las dos agujas, en Ravelry tenéis el patrón gratuito de esta espada láser, que hará las delicias de cualquier friki el día de Reyes.
Smacca Knits
Podría seguir hasta el infinito con diy relacionados con Star Wars, pero lo voy a dejar aquí y me voy al cine a ver la película. Gracias por estar ahí, lectores, y que la fuerza os acompañe.
Cada vez hay más aficionad@s a las agujas en todas sus vertientes: costura, ganchillo, punto, bordado... Así que es más que probable que en vuestra carta a Papá Noel o los Reyes Magos, tengáis que pedir algo para esa persona tan maja que está a vuestro lado y ha resultado ser un friki de las agujas. Así que os dejo una lista con esos regalos ideales que seguro que les encantarán:
Costurero: ¿Quién no ha visto a una costurera guardar sus enseres en cajas de galletas? Es una opción buena y muy barata, pero si eres una obsesa del orden como yo, necesitarás un buen costurero con diferentes departamentos para guardar tus utensilios de costura.
1. Almacén de Pontejos / 2. Amazon / 3. El Tragaluz / 4. Patchwork and Company
Libros: Un buen libro, sea cual sea la temática, siempre es una buena opción. Y la oferta para crafters ha crecido mucho en los últimos años. Con mi Aguja en las Nubes ya ha pedido unos cuantos en su carta a los Reyes.
1. Costura Creativa, Sylvia Santivánez "Chita Lou" / 2. Desde Japón con Amor, Rosa Crafts / 3. Crochet Moderno, Molla Mills / 4. Bordar en papel, Atsumi, Minako Chiba y Mari Kamio
Lanas: un lote con buenas lanas y un par de agujas es una alternativa genial para ese nuevo amante del punto o el ganchillo. En Madrid, puedes encontrar lanas de buena calidad en Black Oveja, La Laborteca, El Gato Negro, Lanas Sixto o We Are Knitters.
1. Black Oveja / 2. We are Knitters / 3. El Gato Negro / 4. Lanas Sixto / 5. La Laborteca
Kits: Los kits DIY quedan muy bien para regalar en estas fechas y hay muchísimas opciones: punto, estampación, manualidades, costura, ganchillo, bordado, carvado de sellos... Tenéis una amplia gama de kits en Miss Kits, Fábrica de Texturas, Handbox, Crealoo o I Do Proyect.
1. Crealoo / 2. Handbox / 3. Fábrica de Texturas / 4. Miss Knits / 5. I Do Proyect
Suscripción: Al igual que ha ocurrido con los libros, las revistas sobre DIY también han proliferado. Una buena idea es regalar una suscripción a alguna de las publicaciones dedicadas a despertar tu creatividad e inspirarte a hacer cosas bonitas como pueden ser Kireei Magazine, El Costurero, Mollie Crea, Veo Veo Magazine o la legendaria Burda.
Cuadernos de El Costurero. Los aficionados a las agujas siempre tenemos que andar anotando cosas: medidas, proyectos... Y hacerlo con estilo es mucho mejor. Para ello, El Costurero ha creado unas libretas de lo más bonitas relacionadas, además, con las agujas.
Eligiendo cualquiera de estas opciones vais a acertar seguro. Así que espero que todos los costurillas, ganchilleros y amantes del punto os hayáis portado de maravilla este año y os encontréis con alguno de estos regalos debajo del árbol o en los zapatos. Gracias por estar ahí, lectores.
¿Cuántas veces habéis oído eso de que tejer es cosa de abuelas? A mí me da la impresión de que cada vez que cojo las agujas. Aunque el asunto se está relajando, ya que parece que hoy en día ya es cosa de "modernos" o "hipsters". En mi humilde opinión, tejer simplemente nunca ha pasado de moda.
Siempre ha habido personas a las que les ha apetecido crear prendas con sus propias manos y aprovecharse de los múltiples beneficios que la técnica tiene sobre la salud. Hacer punto relaja, mejora el ánimo, facilita la concentración, estimula la creatividad y aumenta la autoestima, entre otros.
Podemos encontrar la prueba de que tejer nunca ha pasado de moda en las hemerotecas. No sólo no es cosa de abuelas, sino que también es cosa de celebrities. Son muchos los actores y actrices que en el set de rodaje, entre toma y toma, se relajaban con las dos agujas. Para muestra un botón:
Sí, Paul Newman está cosiendo, pero está tan mono que nos da igual.
Pero esos actores son mayores que tu abuela, Aguja. Vale.
Ya veis que tejer es de lo más trendy y en El Costurero lo saben bien. Sus primeras libretas tienen en su portada a actores tejiendo o cosiendo, como es el caso de Paul Newman (este hombre lo tenía todo, ¿o no?) A mí me encantan las tres y es que en El Costurero son muy listos y han escogido a tres actorazos míticos, de esos que en cada una de sus interpretaciones te robaban el corazón sí o sí: Audrey Hepburn, Katherine Hepburn y el ya nombrado Paul Newman. Las libretas son de 21x14'8, de anillas, con interior blanco e ideales para apuntar todos nuestros proyectos. Las podéis adquirir en su tienda online.
Imagen tomada de la web de El Costurero
Y este lunes lluvioso os dejo con un poco de música para acompañarnos, por qué no, mientras tejemos. Gracias por estar ahí, lectores.
No sabemos a ciencia cierta cuando comienza este arte, aunque podemos situar los primeros vestigios de tejido a dos agujas entre los años 1200 a. C. y 600 a. C. Se han encontrado mocasines tejidos a punto en tumbas romanas. En España se introdujo este arte a través de viajeros y mercaderes.
Los indios de Norteamérica inventaron las primeras agujas. Estas se pinchaban en el suelo y formaban parte de una especie de bastidor con forma de rectángulo o redondo con clavijas. En los bastidores era enrollado el hilo y realizaban los puntos con una especie de gancho.
Como la costura, al principio, fue cosa exclusivamente de hombres, que establecieron su propio gremio, el de los calceteros, al que se accedía tras 6 años de estudio y superar varias pruebas, tales como el tejido de unas medias o un tapiz de distintos colores. El primer gremio de calceteros se fundó en París alrededor de 1520. Las mujeres quedaban relegadas al hilado y solamente podían tejer en caso de fallecimiento de su marido, para tomar las riendas del negocio.
En 1589, William Lee creó la primera tricotosa, toda una revolución que casi acaba con los gremios y las escuelas. El punto quedó relegado al hogar y a los pueblos pequeños, que no tenían medios económicos.
En el siglo XIX comienza a elaborarse tejidos más finos, introduciéndose los calados para elaborar elegantes chales, mitones, gorros, bolsos... Emergieron revistas femeninas con diseños y patrones, que se divulgaban de boca en boca.
Hoy en día, la lana, junto con la seda, está considerada un artículo de lujo y está más de actualidad que nunca. Los grandes diseñadores la emplean en sus colecciones. Tejer se ha convertido en una moda de lo más "trendy", e incluso estrellas de cine se han dejado ver haciendo punto, como Meryl Streep o Sarah Jessica Parker, sin olvidarnos de las míticas imágenes tejiendo de Grace Kelly, Joan Crawford o Audrey Hepburn.
En los últimos años han emergido empresas en España que tratan de aprovechar el tirón de lo hecho a mano y, algunas de ellas, con mucho éxito como We Are Knitters, start-up española que comercializa kits para que cada uno teja sus propias prendas y que ha llegado a dar el salto a Estados Unidos; Knitting Point que también ofrece kits en su tienda online o Miss Kits, entre otros.
Aunque, a la hora de tejer, solamente necesitamos un par de agujas (para empezar), un ovillo de lana y un lugar tranquilo para desarrollar nuestra creatividad. Eso sí, si no te apetece tejer sol@, se organizan quedadas para tejer a través de las redes sociales. Si os interesa esta opción, aquí os dejo algunas alternativas para tejer en grupo en Madrid:
El Corrillo del Ovillo: cuentan con un grupo de Facebook y se reúnen un par de veces al mes para tejer. En verano, en el Parque del Retiro y, cuando llega el mal tiempo, en el Palacio de Comunicaciones.
Madrid Knits: se reúnen todos los viernes y primeros sábados de mes en el barrio de Tetuán, en torno a un café, en el Starbucks de la calle Pedro Teixeira, 8.
Lana Connection: tejen en cafés, tiendas, parques, plazas... Han realizado acciones de yarn bombing (arte urbano que utiliza tejidos para sus intervenciones en espacios públicos).
Triquipuntadas: también con grupo de Facebook, se congregan los lunes a partir de las 19:30 en la calle Méjico, 15.
Punto Subversivo: además de tejer, hablan "de lo que como feministas nos gusta, nos inquieta, nos cabrea o nos hace felices".
Si conocéis algún otro grupo y queréis que aparezca en el listado estaré encantada de añadirlo. Me despido dejándoos una canción para sobrellevar la semana. Espero que os guste tanto como a mí. Gracias por estar ahí, lectores.
He decidido irrumpir en el mundo de los blogs con mis agujas y la mejor forma de hacerlo es comenzando un breve recorrido por la historia de cada uno de los principales artes relacionados con las agujas: la costura, el punto y el ganchillo. Espero que os resulte interesante.
La costura no surgió hace dos días, es un arte que tiene
mucha historia. Comenzó a utilizarse en el Paleolítico, para unir las pieles
que utilizaban como vestimenta y refugio. Con agujas de hueso e hilos hechos
con tendones de animales o finas tiras de hojas se realizaron las primeras
creaciones en el mundo de la costura.
Durante la Edad Media, la costura era una profesión que,
legalmente, sólo podían practicar los sastres, organizados en gremios. Sin
embargo, sólo aquellos cuyo poder adquisitivo se lo permitía acudían a sastres.
Las mujeres seguían ejerciendo la costura en sus casas, entendida más bien como
medio de reparación. Las prendas cuyo tejido quedaba muy desgastado se volvían
del revés para seguir siendo aprovechadas y, cuando ya se había rozado
demasiado, la tela que aún se podía utilizar se empleaba en nuevos artículos,
como edredones. En esta época, el ajuar
de las novias incluía herramientas de costura tales como agujas, alfileres y
alfileteros.
La Revolución Industrial cambió por completo el modo en que
se confeccionaban las prendas. La primera máquina de coser fue patentada por
Santo Tomás en 1790. Y una revolución trajo otra consigo: en 1841 Barthlemy
Thimonnier introdujo una máquina de coser simple para fabricar uniformes
militares para el ejército francés. A los pocos días una turba de sastres entró
violentamente en su tienda y arrojó las máquinas por las ventanas. Veían a las
máquinas de coser como una verdadera amenaza para su trabajo. En 1851, Isaac
Singer desarrolló las primeras máquinas de coser realmente efectivas, ya que el
lanzador se movía en línea recta y la aguja era recta. De este modo cosían con rapidez
y precisión.
La producción de ropa todavía se realizaba, en su mayoría,
por mujeres, que comenzaron a trabajar en industrias de sus ciudades a cambio
de un sueldo miserable. Las pocas modistas que realizaban su trabajo desde casa
tenían que trabajar prácticamente de sol a sol para poder mantenerse y pagar el
alquiler de la máquina de coser, ya que todavía era un lujo que no se podían
permitir. Sin embargo, a los sastres se asoció la ropa de alta gama. Con anterioridad, sólo una
mujer pudo romper este tópico: el honor corresponde a Rose Bertin, que fue
nombrada por María Antonieta como “ministra de la moda”, vistiendo a damas,
cortesanas y reinas de las monarquías europeas durante el reinado de Luis XVI.
Afortunadamente el siglo XX trajo consigo el cambio. Las
máquinas de coser se hicieron más asequibles para la clase obrera. Las revistas
de moda comenzaron a proliferar y muchas de ellas llevaban patrones de costura.
Siguiendo la labor de pioneras como Jeanne Lanvin, otras modistas irrumpieron
con fuerza en la Alta Costura: Coco Chanel, una de las más revolucionarias en
el mundo de la moda y cuya casa sigue teniendo el mismo prestigio que cuando
ella la sostuvo; Nina Ricci, Elsa Schiaparelli... Mujeres que abrieron la
puerta para otras modistas que llegaron detrás para pisar fuerte en las
pasarelas más importantes del mundo: Vivienne Westwood, Carolina Herrera, Diane
Von Furstenber, Miuccia Prada… Aunque, en la moda, aún parece que mandan ellos:
Dior, Armani, Yves Saint Laurent, Christian Lacroix, Jean-Paul Gaultier…
Hoy en día, gracias a que lo hecho a mano se ha
revalorizado, la costura comienza a ocupar el lugar que se merece, valorándose
la prenda realizada de forma artesanal, en la que cada puntada se efectúa con
mimo y dedicación. La afición está creciendo y ya son muchas y muchos los que
se lanzan a diseñar y realizar sus propias prendas, huyendo de la hegemonía en
el vestir promovida por la globalización. Piezas únicas llenas de originalidad
y buen hacer inundan las calles. Y dejemos que la moda continúe.
Si os interesa el tema de la Alta Costura, aquí tenéis un enlace a un slideshare sobre la historia de la Alta Costura, realizado por Noelia Matito y Cristina Bejarano.
Y para finalizar, un poco de buena música para un domingo lluvioso. Gracias por estar ahí, lectores.